Los glaciares tienen los días contados, no es un mito

Fotos / Joaquín Ramírez El foro ‘Mitos y Realidades del Agua’ realizado ayer por EL PILÓN en el hotel Sicarare de Valledupar.


Los mitos y realidades del agua fueron analizadas en el cierre de la campaña ‘Ha2l0, por ti, por mí, por nosotros’, liderada por EL PILÓN y que tuvo la participación especial del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, Ideam, desde la Subdirección de Ecosistemas.

Con el foro realizado la mañana de ayer, en el Hotel Sicarare de Valledupar, esta casa editorial logró que conceptos como los de Jorge Luis Ceballos Liévano, glaciólogo, y Leonor Zalabata, líder arhuaca, fueran escuchados por las autoridades ambientales y comunidad en general, que al final del evento salieron con una mejor visión de lo que está ocurriendo en la parte alta de la Sierra Nevada de Santa Marta.

Ceballos Liévano, subdirector de Ecosistemas en el Ideam, reveló fotografías captadas por la Fuerza Aérea Colombiana en enero de este año, las más recientes que se conozcan públicamente, sobre la cantidad de nieve actualmente hay en el macizo litoral más alto del mundo.

Aclaró mitos que han surgido a lo largo de la historia en Valledupar, como por ejemplo, que si ocurre el deshielo de los picos en la Sierra Nevada el río Guatapurí quedaría sin agua y sería simplemente eficiente en invierno, cuando llueve.

“Los glaciares no son fuentes de agua, pero sin son indicadores de que algo está pasando”, aclaró Ceballos.

‘Mitos y Realidades del Agua’ fue el evento propicio para que la Alcaldía de Valledupar, la Corporación Autónoma Regional del Cesar –Corpocesar-, Emdupar, el Ideam, los indígenas y otras entidades político-administrativas, conocieran lo que podría ocurrir en más o menos tres décadas con la Sierra Nevada si no actúan prontamente, uniendo esfuerzos y haciendo consciencia entre los ciudadanos de la importancia que es mantenerla sana y alejada de la minería.

Síntesis

Desde las 9:00 de la mañana, María Clara Quintero, miembro del Consejo Editorial del diario EL PILÓN, abrió el foro ‘Mitos y Realidades del Agua’, que daba cierre a una serie de informes periodísticos que buscan el empoderamiento de la comunidad y el pueblo entero, para conservar, reutilizar y orientar a los más pequeños en el debido cuidado del agua.

Así le dio paso al director de Corpocesar, Kaleb Villalobos Brochel, quien se refirió en su ponencia a ‘Agua para el desarrollo sostenible’.

“El agua deber ser el principal producto del desarrollo, sin agua no hay desarrollo”, dijo Villalobos Brochel al auditorio.

Confirmó que hoy los glaciares de la Sierra Nevada aportan a la cuenca del río Guatapurí solo el 0.6 % del total de su cauce, es decir, que son otros factores asociados al medio ambiente que le dan vida a la corriente que desemboca a la altura del puente Salguero, sobre el río Cesar.

“No existe un producto que no necesite el agua para su fabricación”, recordó el director de Corpocesar, advirtiendo además que en el Cesar existe un índice de uso del agua del 77.6 %.

“Cuando la cantidad es mayor o igual a 50 %, estamos hablando de un índice muy alto. Tenemos una demanda de uso del agua ineficiente, quiere decir que tanto los sistemas productivos del departamento como los ciudadanos e instituciones, nos toca hacer un gran esfuerzo por revertir esa tendencia de la forma cómo estamos utilizando el agua en el Cesar. Tenemos una riqueza hídrica maravillosa, pero el indicador nos genera una alarma”, explicó Kaleb Villalobos.
Los mayores índices de uso del líquido natural se ubican en Valledupar, La Paz, San Diego, Agustín Codazzi y La Jagua de Ibirico.

Villalobos Brochel, líder de la autoridad ambiental en la administración de los recursos naturales en el Cesar, mostró que desde octubre de 2014 a la fecha han decretado 23 caducidades de concesiones de agua, entre ellas están 19 sobre el río Guatapurí y cuatro más en el arroyo Similoa y los ríos Sicarare, Los Clavos y Chiriamo.

Finalmente alzó la voz contra quienes diseñan y aprueban los proyectos hechos con dineros productos de las regalías del carbón. “El llamado es para distribuir mejor el uso de las regalías, solo se están haciendo obras, concreto, pero no existen proyectos para el medio ambiente”, dijo el funcionario.

Por su parte, el alcalde de Valledupar, Augusto Ramírez Uhía, reiteró su apoyo a las comunidades indígenas que se oponen a la minería en la Sierra Nevada y los invitó a trabajar de la mano para el cuidado de los recursos naturales en el municipio.

Seguidamente apareció en el recinto Leonor Zalabata Torres, quien con su ponencia explicó desde la visión indígena la defensa emprendida contra la minería y distintas actividades extractivistas aprobadas por el Gobierno Nacional en territorios sagrados.

“El agua no es un tema aislado de los otros ecosistemas que tiene la Sierra Nevada de Santa Marta. Ha tenido unas culturas permanentes, milenarias, y la comunidad debe ser consciente de que los elementos que allí se originan, bien sea el oxígeno o el agua, tienen que ver con las culturas que la habitamos”, sostuvo Zalabata Torres.

Para esta líder del pueblo Arhuaco “no se puede quedar uno en los índices, hay que tener una visión política integral para poder tomar decisiones conjuntas y creo que eso es lo que le falta a este sistema ambiental, político, que toma decisiones unilaterales que no tienen en cuenta esa visión integral que sí tenemos los pueblos que habitamos en la Sierra Nevada de Santa Marta”.

Argumentó que los pueblos indígenas no pueden aceptar licencias ambientales para que ríos como el Aracataca, haya un permiso para explotar petróleo. “No es un mito, es una realidad, pero como vivimos de espalda a la realidad de la Sierra Nevada y demás elementos que no interesa, porque es lo que más sentimos en un momento determinado: el agua no existe sola, hay otros valores que han hecho la permanencia para eso se tenga”, agregó.

Para finalizar el foro, la palabra fue entregada al gerente de Emdupar, José María Gutiérrez Baute, quien invitó a los vallenatos a dejar la doble moral y pagar por el líquido que consumen.
“Tenemos 92.000 usuarios y solo el 30 % está pagando el recibo de agua”, indicó Gutiérrez Baute, quien desde su llegada a la empresa de servicios públicos, hace un mes aproximadamente, inició una recuperación de cartera para sanear las finanzas de la entidad.

“No dependemos de los glaciares”

Jorge Luis Ceballos Liévano, experto y quizá el último científico de las nieves perpetuas en Colombia abordó cuatro temas especiales: contexto del estado de los glaciares nacionales; el estado de la Sierra Nevada de Santa Marta; ¿qué tan importante es el agua glaciar en la provisión de agua?; y medir y educar, base fundamental para la sostenibilidad hídrica.

Les dijo a los asistentes al foro que durante sus estudios e investigaciones, publicadas a través del Ideam, quedó establecido que los glaciares colombianos no son tan relevantes como fuentes de agua; para las comunidades indígenas son lugares sagrados, tienen un alto valor paisajístico, están legalmente protegidos como Parques Nacionales y sirven como excelentes laboratorios.

“El aumento de la temperatura se da porque se nos ocurrió, a finales del siglo 19, que extrayendo carbón o petróleo, movíamos máquinas, producíamos energía: descubrimos algo fantástico”, declaró Ceballos Liévano al preguntársele por las altas temperaturas y deshielo de los nevados en Colombia.

Aunque el país no explotaba dichos minerales a gran escala, los gases de efecto invernadero llegan hasta la capa de ozono debilitándola. En ese orden de ideas, los países con más incidencia en el cambio climático son: Estados Unidos, China, Rusia y Alemania.

Jorge Luis Ceballos le pidió a Leonor Zalabata conocer de fuente indígena, los nombres originales de los glaciares establecidos en la Sierra Nevada, con el fin de ponerlos idénticamente en las investigaciones que adelanta el Ideam.

“En temporada húmeda, solo un uno por ciento aporta el glaciar al agua que baja de la Sierra Nevada, el resto lo aporta el páramo y el bosque alto Andino; en temporada seca, el páramo y selva alto Andina aporta el 92 %, es decir que aumenta el aporte del glaciar en 8 %”, sostuvo Ceballos Liévano.

Dejo claro que actualmente el Ideam no tiene un monitoreo en campo, en el área donde están los glaciares de la Sierra Nevada, porque los indígenas no han dado una respuesta a la solicitud.

El tamaño de los glaciares de la Sierra Nevada de Santa Marta es el siguiente, según Ceballos: 83 kilómetros cuadrados (Km2) a final del siglo XIX; 19 Km2 en 1954; 13 Km2 en 1986; 7,4 Km2 en 2010 y 6,7 Km2 en 2017.

“Estamos perdiendo entre 3% a 5 % de área por año en los glaciares, eso es un dato muy estremecedor que nos indicaría que en las próximas tres o cuatro décadas posiblemente quedarían extintos los glaciares de la Sierra Nevada de Santa Marta, que es muy importante hablando de cambio climático e hídrico. La Sierra Nevada para nosotros en el Ideam es una zona geográfica muy estratégica en términos hídricos, pero no hemos podido acceder a trabajos de campo porque primero debemos entablar unos diálogos con las comunidades indígenas, que comprendamos entre las dos culturas que es necesario tener datos para saber qué está pasando.

Todos tenemos los días contados, los glaciares creemos que tienen los días contados, 40 a 50 años estarían extintos, eso es un gran impacto ambiental, cultural para los colombianos”, manifestó el experto.

Con la campaña ‘Ha2lO’ quedaron las siguientes conclusiones: los cesarenses no están haciendo la tarea en el manejo adecuado del agua, existe un índice de uso del recurso hídrico del 77.6 %, cuando lo normal debe ser un 50 %; el Ideam no sabe a ciencia cierta qué ocurre en la Sierra Nevada de Santa Marta debido a la falta de monitoreo en campo, simplemente puede hacerlo de manera satelital o aérea; los vallenatos no pagan el agua que consumen y los proyectos que se realizan con dineros de las regalías del carbón no son amigables con el medio ambiente.

“No sabemos qué está pasando en la Sierra Nevada de Santa Marta”: Jorge Luis Ceballos, subdirector de Ecosistemas del Ideam.

La campaña es ‘Por ti, por mí, por nosotros. Para que los habitantes del Cesar no sean un reflejo de la destrucción’, buscaba el empoderamiento de la comunidad y el pueblo entero, para conservar, reutilizar y orientar a los más pequeños en el debido cuidado del agua.
Jorge Luis Ceballos Liévano lamentó que el Ideam no tenga un sistema de monitoreo permanente para conocer la realidad sobre de la Sierra Nevada de Santa Marta.

El Ideam explica en las investigaciones relacionadas con glaciares, que aproximadamente cada año se pierde el 3 % de masa glaciar debido a los efectos del cambio climático.