Hornos que estaban listos para la quema, así como miles de unidades que estaban en los patios para el proceso de acarreo, terminaron destruidos en el corregimiento de Valencia de Jesús, jurisdicción de Valledupar, luego del fuerte aguacero que se registró la madrugada del jueves.
De acuerdo al presidente de la Asociación de Alfareros de esta localidad de Valledupar, Enrique Cataño, las familias que dependen de la producción de ladrillos si bien no esperan que les reparen el material perdido, tienen la esperanza que la Administración Municipal les colabore con láminas de cinc y herramientas que perdieron durante las corrientes, además de algunos mercados mientras acoplan el terreno para comenzar de nuevo.
Los damnificados también claman una retroexcavadora para destaponar los lugares en donde está represado el agua, con el fin de retomar sus labores.











