La reivindicación de la mujer afro en Valledupar

Un grupo de jóvenes y mujeres de la ciudad disertaron el pasado fin de semana sobre la ‘Reivindicación de la Mujer Afro’, enfatizando que esta población ha sido sinónimo de resistencia, fortaleza y empoderamiento, que ha luchado por sobresalir a través del arte, la música y la cultura.

El conversatorio-taller, realizado en Palenke Bar, estuvo liderado por el movimiento Matuska, mujer afro. Su directora Maira Margarita Rosa Borrego Moreno, explicó que “se habló del autoreconocimiento, en aras de reflexionar sobre qué somos. Es la subjetividad de la persona, del amor propio, y lo que conlleva esto en el plano laboral y social. Se disertó sobre el liderazgo y empoderamiento de la mujer afrodescendiente en la sociedad, y lo que significa desde la etapa de la esclavitud, haciendo un contexto histórico hasta la etapa actual”.

La idea era exhortar a las mujeres de tez negra que “se acepten tal cual como son, con el cabello afro y rizado, porque muchas veces en los colegios son estigmatizadas diciéndoles que tiene el pelo malo o que no es bonito; incluso los mismos padres les insisten que deben de aplicarse derris para colocarlo lacio. Aquí es importante la aceptación, teniendo en cuenta que aún hay rasgos de discriminación”, acotó.

Por su parte, la abogada especialista en Derechos Humanos, Manuela Peralta Galindo, habló sobre el cabello afro como símbolo de resistencia y dignidad de la mujer negra. “En ciertos lugares no se nos permite llegar con el cabello afro suelto aludiendo que es sucio, que no es elegante, que no da una imagen adecuada, o que quita credibilidad profesional, cuando es algo innato a la naturaleza. En la actualidad muchas mujeres dejaron de alisarse el pelo y pasaron a dejárselo “natural”, lo que significó que muchas dejaron de seguir los cánones de belleza impuestas por los blancos durante la época de la esclavitud, y desde ese momento el afro deviene más extendido”, aseveró.

Peralta Galindo subrayó que “ahora se retorna a nuestras raíces como una manera de enfrentarse a los estereotipos heredados del colonialismo, que persiguió cualquier seña que reivindicara la cultura africana. La sociedad nos ha dicho durante mucho tiempo que el pelo rizado no era bueno, pero nadie debe decirte cómo tienes que llevar tu pelo. La única preocupación debe ser si tu cabello es saludable o no”.

La profesora de arte y folclor en la UPC, Yajaira Daza Toncel, fue la encargada de dictar el taller de turbante, enseñando los tipos de turbantes y la manera de hacerlos, asegurando que los turbantes significan fuerza y seguridad.

“El turbante es una prenda que está implícita en la vida de las mujeres afro y cada nudo indica la jerarquía de la mujer en su comunidad. De África, M

edio Oriente e India proviene este accesorio milenario. Sus vueltas y nudos tienen diversos significados”, manifestó.
Agregó que “las mujeres en África usan estos atuendos en importantes ceremonias espirituales, por lo que el turbante es un accesorio de respeto y tradición”.

Génesis y proyección

Esta iniciativa nació el año pasado con el desfile Matuska Mujer Afro Show Room, luego se dio un Taller de Maquillaje para mujeres morenas, una entrega de regalos a niños de escasos recursos. A futuro se prevén charlas a colegios y empresas, que busca reconocer y exaltar talentos jóvenes de mujeres y hombres afro.