‘La guerra del centavo’ en el comercio informal

Los comerciantes expresan que sus ventas disminuyeron más de la mitad.

Comerciantes informales de la zona céntrica de la capital del Cesar, aseguran que sus negocios se han visto afectados por la ‘guerra del centavo’ que actualmente enfrentan con los ciudadanos venezolanos que han llegado a la ciudad.

Vendedores de artesanías, jugos naturales, bisutería, entre otros negocios, afirman que, aunque esta temporada normalmente decaen sus ventas en un 50%, por el poco tránsito de la ciudadanía para comprar, ahora la situación empeora porque hay mayor competencia.

“Anteriormente en temporada mala como ahora lograba ganar un poco más de 50 mil pesos, pero ahora en este tiempo llegamos apurados a $40 mil porque ahora tenemos más competencia en el mercado con la llegada de venezolanos. Todos nos rebuscamos, pero falta que nos reubiquen para que otros factores como la lluvia no interrumpan la jornada de trabajo”, dice Francisco Valle, vicepresidente de Asociación de Vendedores Móviles y

Estacionarios de Valledupar, ASOVEME.

Por su parte, José Carlos Ramírez, un comerciante que trabaja en familia con negocios de bisutería y correas, señala que el centro está en estado crítico porque a veces desocupa su lugar de trabajo sin vender nada.

“El centro está en UCI, hay días que no bajo bandera o se producen solamente 30 mil pesos. Actualmente tenemos muchas cosas en contra que nos arruinan: los almacenes que venden todo a 5 o 10 mil pesos, la competencia brava de los venezolanos que se le meten en las narices a los clientes, y la temporada de diciembre que no ha llegado”, cuenta el negociante.

Posición diferente tiene Edwin Espinoza, un vendedor estacionario de elementos para dama, que expresa que el cambio drástico en el ambiente comercial del centro de la ciudad solamente se debe a la competencia que tienen con los mayoristas de los negocios de todo a 10 mil.

“Medianamente pueden sostenerse para la satisfacción de las necesidades básicas en sus familias porque el sector ya tiene mucha competencia”, manifiesta Gregorio Pérez, quien tiene 20 años vendiendo mercancías de manera informal en la tradicional Calle del Cesar.

Aunque el vicepresidente de ASOVEME, Francisco Valle, insiste en que necesitan apoyo de la administración municipal para darle nuevamente vida a sus negocios y que cada quien respete los espacios públicos.

Al respecto, el secretario de obras públicas del municipio, Juan Pablo Morón, explicó que ya el proyecto acondicionado para la reubicación de los vendedores estacionarios pasó a segundo debate de la Asamblea para que sea financiado por la administración departamental.

Por Marllelys Salinas / EL PILÓN
Salinasmarllelys@gmail.com