Venta de comidas, bebidas, dulces, frutas, artesanías y pick up hacen parte del paisaje en el baleario Hurtado, el cual ha pasado de ser el sitio turístico más representativo de Valledupar, para convertirse en un mercado, invadido por vendedores ambulantes que a orillas del río Guatapurí se ganan el sustento diario para sus familias.
En varias ocasiones, los 176 comerciantes que hacen parte de la Asociación de Comerciantes del Ecoparque Lineal de Hurtado han trabajado de la mano con la Policía Nacional, que vigila el espacio público, para que se respeten las zonas delimitadas para el paso de los transeúntes. Sin embargo, al llegar el fin de semana la cifra de vendedores se triplica y llegan a casi 600, por los vendedores foráneos que llegan a la zona con desconocimiento de las normas de convivencia, afectando la imagen del gremio y del balneario.










