Incineró su habitación y luego se suicidó

Horas antes, la Policía había mediado en la acorada discusión que había sostenido el comerciante con su pareja.

“Hay mi hermano, porqué cometiste esa locura, tú eras una persona muy querida y no debiste haber tomado esa fatal decisión”, decía en medio de escenas de dolor, abrazos y llanto, una de las hermanas de Germán Mendoza Molina, el hombre de 49 años, que murió de un disparó en la cabeza, que se propinó él mismo. En la parte externa de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Valledupar, a donde fue trasladado el cadáver, indicaron que se trataba de un reconocido comerciante, propietario de una librería en el municipio de Codazzi, donde se suicidó tras prenderle fuego a su habitación, al parecer, por problemas sentimentales.

Mendoza Molina residía en el barrio Trujillo del municipio de Codazzi, escenario del suicidio que conmovió a los habitantes de esa localidad, que lo conocían como una persona trabajadora.

El cadáver fue reclamado ayer por sus familiares en la capital del Cesar para luego trasladarlo a Codazzi, donde será sepultado. El caso es investigado por las autoridades judiciales.