Habla el abogado de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata

Frente a decisiones judiciales y administrativas que han salido en los últimos días relacionadas con la Fundación Festival de La Leyenda Vallenata, EL PILON dialogó con el asesor jurídico de esa entidad, Hugo Mendoza Guerra, quien señaló que “raro que ad portas de la 46 versión del Festival, las noticias sean más negativas que propositivas, en tratándose de decisiones administrativas o judiciales.  Sistemáticamente cada año es lo mismo; ¿por qué esas determinaciones no se toman con suficiente anterioridad o posterioridad a los días del Festival?”

EL PILON: ¿Es algún complot judicial o administrativo de enemigos de La Fundacion?

Hugo Mendoza Guerra: No lo creo. Es una inconveniente coincidencia. Los tiempos judiciales son distintos a los tiempos de los acontecimientos originados en el Festival. Empero, las decisiones judiciales o administrativas, no adoptadas a tiempo, pueden producir lo que se conoce como los efectos reflejos tardíos de los fallos, que pueden dañar a terceros.

EL PILON: La Contraloría Municipal acaba de informar sobre un control de advertencia al alcalde, el cual alude a temas de La Fundación:

HMG: Evidente ejemplo de cómo un organismo de control, para mostrarse eficaz, adopta el instrumento del control de advertencia dos días antes del evento, para procurar un mensaje equívoco, porque por ejemplo, en el tema de los hallazgos dizque La Fundación cobraba impuestos durante los desarrollo de los festivales de los años anteriores al año 2000, es lo que se conoce coloquialmente como un “refrito”. Ese fue al parecer un hallazgo, que a la fecha no ha generado ninguna actuación administrativa que habilite a la Fundación para ofrecer las explicaciones a que haya lugar. La entidad por ese aspecto no adeuda obligación tributaria alguna. Pero actualizar el comentario es pernicioso.

EL PILON: Pero por ese hallazgo, sancionaron al ex alcalde “Ava” Carvajal, con destitución e inhabilidad por 20 años.

HMG: Eso no es rigurosamente cierto. La Procuraduría en fallo, no en firme, porque está apelada, sancionó a Carvajal por conductas que calificó de gravísimas como las relacionadas con la presunta no ejecución del contrato que tenía que ver con el diseño y construcción de la primera etapa del teatro municipal por 2.700 millones de pesos y destinar esos recursos para pagar obligaciones para la concesión urbana. Cargo que debe estarlo desvirtuando el ex-alcalde.

EL PILON: Pero también lo sancionaron por temas de La Fundación.

HMG: Sí, pero por conductas calificadas como graves y, ciertamente increíbles; por ejemplo, por no exigir a la Fundación dizque el pago del arriendo del kiosco que se ubica en la Plaza Alfonso López por millón 900 mil pesos, o permisos para venta de minutos por 100 mil pesos. Lo cual nunca ha ocurrido.

EL PILON: La Fundación, ¿se encuentra al día con el pago de los impuestos municipales?

HMG: Sí; por ejemplo, el año pagó en su totalidad lo que se conoce hoy como contribución parafiscal cultural que lo recauda directamente el Ministerio de la Cultura. Pagó alrededor de 160 millones de pesos. Y en relación con lo que anteriormente se denominaban impuestos de espectáculos públicos de los años 2009 y 2010 hay una controversia jurídica en curso. Al interior de la Alcaldía se surte el trámite de un procedimiento administrativo coactivo y ante el Tribunal Administrativo del Cesar una demanda.

EL PILON: Se conoce que la demanda fue rechazada.

HMG: Cierto y contra ese rechazo de la demanda, hemos propuesto y sustentado una apelación ante el Consejo de Estado. En síntesis, ¿cuál es el punto de controversia? Los Magistrados del Tribunal tienen la apreciación que se demandó un mandamiento de pago o ejecutivo, que no tiene control judicial. Nosotros estamos señalando que eso no fue lo que demandamos, lo que se demandó fue un acto administrativo que dejó sin efecto un acuerdo de pago. Son dos actos administrativos distintos, pero se justifica la equivocación de la Sala del Tribunal porque la confusión la originó la redacción errada del acto administrativo expedido por el anterior Secretario de Hacienda Municipal Jose Alejandro Fuentes Rodado.

EL PILON: Este diario está enterado de que el mismo Tribunal Administrativo del Cesar falló, en contra de la Fundación, una acción de nulidad propuesta por el exalcalde Luis Fabian Fernández relacionado con el inmueble donde se encuentra el Parque de la Leyenda Vallenata.

HMG: A diferencia del anterior, no hemos sido notificados, pero el fallo ya esta circulando y fijaremos la posición jurídica sobre su contenido.

EL PILON: Pero, se insiste, ¿esos fallos o decisiones no son inoportunas y pueden perjudicar la realización del evento Festival de la Leyenda Vallenata?

HMG: La filtración de las decisiones judiciales antes de salir, es un problema grave en el país judicial. Pero estamos convencidos que, en el caso concreto, la divulgación anticipada no proviene de los magistrados del Tribunal Administrativo del Cesar, porque no cabe duda está integrada por hombres honrados, transparentes y experimentados. Los jueces y tribunales producen sus providencias dentro de los términos procesales, ahora la coincidencia con eventos como el festival vallenato, inquieta, pero estamos persuadidos que no obedece a concordar con los gratuitos detractores de la Fundación y el Festival, sino a los términos y a los turnos de los procedimientos judiciales. No puede introducírsele ninguna suspicacia al punto.

EL PILON: ¿Por último, la realización del Festival de la Leyenda Vallenata en su versión 46 esta en peligro o dificultad?

HMG: Por favor, no; ni nunca lo ha estado. Eso es lo que aspiran los detractores del Festival, recrear o apostar a su fracaso o no realización. El permiso administrativo se tramita conforme los requisitos que exige la vigente ley de espectáculos públicos de las artes escénicas y, con prudencia legal y jurídica, se han superado los impases que normalmente ocurren en estos trámites. Nadie se imagina que la 46 versión del Festival no se lleve a cabo por los perjuicios de todo orden que se generarían. Solo pensarlo es una insólita locura.