Guacoche, el corregimiento que superó la violencia sin usarla

Ayer en Guacoche se reveló un monumento a las tinajeras, que por años se caracterizaron en este corregimiento por su aporte cultural.

“En Guacoche superaron la violencia sin usar la violencia”, fue la frase con la que destacó la directora de la Unidad para las Víctimas, Yolanda Pinto Afanador, el proceso de reparación colectiva de este corregimiento ubicado al norte de Valledupar y es hoy un ejemplo para el mundo.

El pronunciamiento fue hecho en el marco de la conmemoración del Día Nacional de la Memoria y Solidaridad con las Víctimas, jornada en la que cada año el país honra a las víctimas y rescata su fortaleza, coraje, capacidad de superación y disposición a la reconciliación, que son ejemplo para todos los colombianos.

“Guacoche es el mejor modelo, son el mejor ejemplo para el mundo y para Colombia, de que hoy podemos vivir unas circunstancias diferentes”, indicó Yolanda Pinto en una tarima instalada en el polideportivo de la Institución Educativa José Celestino Mutis.

Esta es una comunidad afrocolombiana, ubicada a 15 minutos de Valledupar, que sufrió por cerca de 10 años el confinamiento impuesto por los paramilitares, por esa razón en diciembre de 2015 se protocolizó la firma de la reparación colectiva, la primera para una población negra en el país, que le entregará múltiples beneficios a los habitantes, especialmente al Consejo Comunal Cardonales de Guacoche.

Aunque se había anunciado la presencia del presidente Juan Manuel Santos, este a última hora canceló la visita y envió una comisión liderada por la directora de la Unidad para las Víctimas, Yolanda Pinto Afanador, quien en compañía de la directora Territorial Cesar – La Guajira, Juana Ramírez; el viceministro del Interior, Eduardo Garzón; el gobernador del Cesar, Francisco Ovalle Angarita; el director de Restitución de Tierras, Ricardo Sabogal; el alcalde de Valledupar, Augusto Ramírez Uhía, entre otros funcionarios, asistieron a Guacoche para refrendar su compromiso con las víctimas del conflicto armado.

Yolanda Pinto Afanador excusó al presidente Santos y dijo que “los temas de poder avanzar con firmeza en la construcción de la paz nos privaron de gozar hoy de su presencia”.

Según cifras del gobierno Santos, ya son más de cinco millones de los ocho millones de personas en el Registro Único de Víctimas, intervenidas gracias a inversiones superiores a los 10 billones de pesos en los últimos ocho años.

Mientras tanto, en el tema de tierras, Ricardo Sabogal advirtió que en el Cesar ya son unas 20.000 hectáreas restituidas de las casi 50.000 que tienen problemas en el departamento.

“No es fácil. En este departamento hemos tenido manifestaciones, por ejemplo en San Alberto, pero hemos salido adelante. La guerra dejó perdedores de todos los lados”, señaló Sabogal.

Busto y monumento

El 6 de abril de 1997, un grupo de paramilitares asesinó en el parque principal de Guacoche a Omar Castilla Rondón y Argemiro Quiroz Márquez. Este hecho fue uno de los crímenes más dolorosos que tuvo que soportar esta población a causa de la ocupación de los paramilitares. La presencia de este grupo armado ilegal deterioró la confianza de sus habitantes, rompió sus lazos sociales, obstaculizó el desarrollo de actividades productivas y les impidió expresar su cultura y tradiciones.

Desde julio de 2012, esta comunidad de cerca de 2.000 habitantes, viene trabajando con la Unidad para las Víctimas en la implementación de su Plan de Reparación Colectiva, que les ha permitido a sus miembros participar en acciones de rehabilitación psicosocial, de recuperación de los vínculos sociales, de fortalecimiento de sus granjas y otras actividades de producción y de rescate de sus costumbres.

Un ejemplo de cómo la reparación ha revitalizado a esta comunidad es lo que ha ocurrido con la tradición de fabricar tinajas, que por años caracterizó a este corregimiento. Antes del conflicto, se calcula que unas 50 mujeres del lugar participaban en esta labor. Con la presencia paramilitar, ese número se redujo a dos. Gracias al proceso de reparación colectiva, más de 30 mujeres han participado en talleres para recuperar este arte ancestral.

Ayer, en Guacoche, además de los actos conmemorativos del Día de las Víctimas se entregaron indemnizaciones a cerca de 80 pobladores declarados víctimas del conflicto armado en Colombia, pero también se reveló un monumento a las tinajeras y un busto en honor a Argemiro Quiroz Márquez.

“Un día histórico para nuestra comunidad porque tener en cuenta al Consejo Comunitario Cardonales de Guacoche para conmemorar el Día de las Víctimas es importante; nosotros somos el reflejo de esa violencia encarnada que vivió Colombia. Gracias a Dios tenemos esperanzas y estamos en un renacer, despertando de los momentos difíciles que vivimos y ese es el mensaje para el país”, declaró Algemiro Quiroz Churio, presidente del Consejo Comunitario Cardonales de Guacoche.

Hoy, Algemiro es presidente del Consejo Comunitario Cardonales de Guacoche, nombre que lleva el pueblo en honor a las tunas de cardón establecidas en las sábanas comunales y además de eso, a la canción que Emiliano Zuleta Baquero le hiciera al juglar Lorenzo Morales, nacido en Guacoche, como fue ‘La gota fría’: Que cultura, que cultura va a tener, un indio chumeca que nació en los cardonales’.

Por su parte, Albert Castilla, habitante de Guacoche, sostuvo que la población vivió una época de violencia que hoy están siendo reparadas con unas actividades propias del rescate tradicional.

“Estuvimos inmersos en un conflicto del que no debíamos hacer parte durante 10 años, pero hoy resurgimos, nos levantamos nuevamente y queremos decirle al mundo que Guacoche es un ejemplo de reparación colectivo, pero también de perdón ante los grupos al margen de la ley que nos tuvieron sometidos”, declaró Castilla.

Las obras de arte fueron elaboradas por el vallenato Adolfo Jácome. En el tema de las tinajeras, el artista explicó que “la obra es un homenaje a la mujer tinajera de Guacoche, la elaboré en metal con acabados semirústico y con un acabado de esmalte”. La estructura mide tres metros y 30 centímetros de alto por dos metros y 30 centímetros de ancho.

¿Qué busca?

La conmemoración, creada por la Ley 1448 de 2011, busca exaltar a las víctimas, recordar lo sufrido por ellas a causa del conflicto, honrar a los seres queridos que perdieron y promover la convivencia y reconciliación en sus comunidades para que lo que les pasó a ellas nunca más vuelva a ocurrir.

En todo el país, tanto el 9 de abril como los días cercanos a la fecha, se realizaron cerca de 92 actividades de memoria y empoderamiento que han sido concertadas con las víctimas. El Congreso, como lo establece la Ley, realizará una sesión especial para escuchar a los sobrevivientes del conflicto. Por parte, la Cancillería tiene programado durante el mes de abril cerca de 61 eventos conmemorativos, en los consulados de Colombia en el mundo.

Las víctimas hoy

El registro de víctimas reconoce 8,6 millones víctimas del conflicto, 17 % de la población del país. 80 % víctimas de desplazamiento forzado, 10 % víctimas de homicidio y 4 % víctimas de amenazas. 50 % hombres, 50 % mujeres, 28 % niños, niñas y adolescentes, 12 % pertenecientes a una minoría étnica.

El 87 % de los hechos declarados a partir de la entrada en vigencia de la Ley de Víctimas corresponden a hechos ocurridos con anterioridad a 2012. El número de nuevas víctimas registradas en 2017 fue el más bajo en los últimos 25 años; 135 adolescentes y jóvenes salieron de las filas de las Farc y hoy reciben protección del Estado para garantizar un proceso de restablecimiento de derechos adecuado e integral.

Hay 640 sujetos de reparación colectiva identificados (60 % son étnicos, 9 constituidos solo por mujeres). De ellos, 127 cuentan con plan de reparación colectiva y 191 han sido beneficiados con estrategias de acompañamiento psicosocial comunitario; 222.500 hectáreas de tierra han sido restituidas a más de 30.000 personas.

Por Carlos Mario Jiménez
Carlos.jimenez@elpilon.com.co