“El poder no es el dinero ni la maquinaria”

Didier Lobo Chinchilla, senador electo de Cambio Radical. Foto de Leonardo Alvarado.

Un proyecto político en tres frentes; La Jagua de Ibirico, el Cesar y el resto del país, fue según Didier Lobo Chinchilla, el que estructuró para llegar al Congreso de la República.

El exconcejal y exalcalde de La Jagua de Ibirico, aseguró que su candidatura tuvo un pilar fundamental y fue la alianza entre Cambio Radical y unas matrices importantes, como la casa Monsalvo Gnecco en el Cesar.

Con el 98.97 % de las mesas escrutadas, Didier Lobo alcanzaba 86.744 votos de los 2.155.487 a nivel nacional de Cambio Radical. Fue la cuarta votación de su partido y eso, lo convirtió en el nuevo senador por el Cesar.

En entrevista con EL PILÓN, declaró que “el poder no es el dinero ni la maquinaria, lo tiene el pueblo y lo ejerce a través de la democracia”.

¿Qué significa para Didier Lobo ser senador?

Un reto personal, nunca lo pensé ni lo soñé, quería aspirar a la Cámara de Representantes cuando terminé en la alcaldía, pero manos criminales arrebataron con la vida de mi padre, esto con lleva a desplazarme del municipio de La Jagua a Valledupar, donde hoy le doy mis agradecimientos a los vallenatos por la acogida (…). Veía descartado cualquier aspiración política, pero Dios permitió que Didier Lobo pudiera recoger el sentir y querer de las clases populares, primero del Cesar y en otros sectores del país.

Usted habla de tres frentes en su proyecto. ¿Cómo son esos frentes?

En La Jagua de Ibirico se llamó ‘Mil amigos de corazón’, llamé a mil amigos con nombres propios y les decía que necesitaba ayuda con mínimo cinco votos fuera del Cesar, esto llevó a popularizar una campaña fuera del municipio: en Valledupar y el Cesar también lideramos el proceso con las personas populares, quienes nunca se veían representadas con alguien: fuera del país, gracias a Dios La Guajira me respondió, casi 5.000 votos en tan poquito tiempo; no hice unos méritos para sacar esa votación.

Su discurso inició frío, hablaba de no tener jefes políticos, pero su partido Cambio Radical se alió con la casa Monsalvo Gnecco en el Cesar. ¿Cómo en el Senado no ser uno más de esa familia?

Mi candidatura nace de una alianza de Cambio Radical con algunos sectores del departamento, pero mi elección nace de Dios, de su querer y del pueblo, de las clases populares. A muchos no les gusta cuando hablo de esto, pero qué voy a hacer, si la mayoría son las clases populares. Hoy me debo a Dios y a las clases populares, hoy mi jefe político es Dios, pero tengo un agradecimiento por Germán Vargas Lleras, que fue quien tuvo la iniciativa de que el Cesar se llevase otro senador y le vamos a responder porque la próxima semana vamos a trabajar todo el andamiaje para la campaña presidencial, pero también pongo mi credencial a disposición del gobernador Francisco Ovalle, del alcalde ‘Tuto’ Uhía y de los otros 24 alcaldes del departamento. Pero con independencia, con autonomía, sin resentir a nadie. Yo pienso que las cosas deben ser claras.

¿Qué camino marcan estas elecciones rumbo a las presidenciales?

Cambia el panorama totalmente, hoy está establecido que las fuerzas políticas están establecidas en Centro Democrático y Cambio Radical. Tuvimos un crecimiento importante en estas elecciones parlamentarias; teníamos nueve credenciales y pasamos a 16. Siento que pudo ser mayor, hubo conformismo y no se hizo la tarea mejor. Teníamos cómo hacerlo.

Por Carlos Mario Jiménez / EL PILÓN
carlos.jimenez@elpilon.com.co