El mito electoral de la segunda vuelta

Iván Duque y Gustavo Petro
Iván Duque y Gustavo Petro

No existe un antecedente en la historia de la democracia en Colombia en el que la izquierda se haya posicionado tanto. En eso coinciden los analistas cuando apuntan a que Gustavo Petro es el primer candidato de izquierda que llega a una segunda vuelta de unas elecciones presidenciales en este país.

El exmilitante del M-19 y economista con estudios en Europa buscará obtener la presidencia ante Iván Duque, candidato de la derecha que tiene el respaldo político del expresidente Álvaro Uribe Vélez.

Duque obtuvo alrededor del 40 % de los votos en los comicios del domingo, frente al 25 % de Petro. Pese a que algunas encuestas señalan que Duque tiene más posibilidades de llegar a la Presidencia, la irrupción de Petro en la segunda vuelta ya es considerada por los expertos como “histórica”.

Pero, ¿cómo esta misma historia entrega el comportamiento de este fenómeno democrático a través de elecciones por voto popular?

Para la politóloga Juliana Hernández en una entrevista publicada por El Comercio “tiene mucha relevancia que llegue un personaje de izquierda. Representa una ruptura con la propuesta histórica muy tibia en la forma de transformar el país. Él va en contra de esa tradición, contra una clase que ha concentrado la riqueza durante muchos años, contra las 34 familias que gobernaron el país desde siempre y sus intereses”.

Sin embargo, una primera vuelta parece ser difícil para que un colombiano sea presidente, pues desde que se implementó dicho mecanismo todos los candidatos desde 1994 hasta hoy (a excepción del expresidente y senador electo Álvaro Uribe) han tenido que apelar a unas segundas elecciones. Será la cuarta que elegirán a un mandatario colombiano por esta modalidad democrática.

Quienes estrenaron la segunda vuelta presidencial fueron Ernesto Samper Pizano, del partido Liberal contra el Conservador Andrés Pastrana Arango, en las elecciones de 1994. Samper ganó en ambas vueltas.

Caso contrario ocurrió en 1998, año en el Andrés Pastrana regresó en su intención de ser presidente. Allí perdió contra el Liberal santandereano Horacio Serpa Uribe, en la primera vuelta. Pero en la segunda, el candidato de la corriente conservadora le tomó una ventaja de 456.234 votos.

Según una publicación hecha por Colprensa esto puede explicarse por la cercanía y defensa que tuvo Serpa del Gobierno de Ernesto Samper Pizano, el cual estuvo rodeado de escándalos relacionados con supuestas entregas de dinero del narcotráfico para su campaña. En todo caso, ese triunfo en primera vuelta, pero derrota en la segunda, ha sido la excepción en la regla de esta herramienta, desde sus inicios.

Este mismo fenómeno electoral también se presentó en 2010 entre el actual presidente Juan Manuel Santos (que en ese entonces era el candidato de Alvaro Uribe y contaba con el respaldo del Partido de La U) y Antanas Mockus (del Partido Verde). La casa Santos venció en ambas oportunidades, mientras el matemático se quedó con las ganas de llegar al Palacio de Nariño.

La segunda vuelta nació gracias al Artículo 190 de la Constitución Política de Colombia que modificó la forma de elegir Presidente de la República, pues a partir de este, el primer mandatario del país es escogido por la mitad más uno de los votos que depositen los ciudadanos.