Dime cómo desayunas y te diré quién eres

El desayuno es una de las comidas más importantes del día y, como eres lo que comes, se puede decir que tu rutina alimenticia podría definir vuestra personalidad y carácter durante una larga jornada.

Según algunos expertos la actitud y personalidad que imprimas durante el día puede estar condicionada a lo que desayunas. Aquí algunas opciones que pueden hacer parte de tus desayunos.

¿Cuánto tardas en desayunar?

Si eres de los que destinas poco tiempo para la ingesta de los alimentos, tu rapidez caracteriza a las personas impulsivas, optimistas, amantes de la vida y la diversión y que, por lo general, mientras desayunan hacen otro montón de cosas. Si, por el contrario, comes despacio, se puede decir de ti que disfrutas de cada momento de la vida y que, por tanto, te deleitas con la experiencia de comer, en la que pones todos tus sentidos.

De acuerdo con los expertos, lo ideal es  dedicar a esta primera ración entre 15 y 30 minutos, para tener conciencia de su importancia.

¿Dulce o salado?

Optar por el sabor dulce podría decir que eres una persona cariñosa,  mientras que los que se deciden  desayunar salado son personas que necesitan huir de la monotonía y realizar distintas actividades.

Un desayuno equilibrado debe incluir alimentos de ambos grupos. La bollería industrial no es una elección saludable pero alimentos como la fruta, el yogur, la leche y lasbebidas vegetales sí lo son.

¿Solos o en compañía?

Iniciar tu día desayunando solo podría decir de ti, que eres una persona reflexiva que necesita tiempo para ti mismo. Por el contrario, si te gusta desayunar acompañado eres una persona dinámica y extrovertida, puede que te suelas aburrir cuando estás solo, por lo que buscas compañía en acciones cotidianas de tu vida como puede ser desayunar.

Tomando en cuenta que la comida es la excusa perfecta para reunir a la familia, amigos , lo ideal otros es que comer en compañía sea mucho más saludable que comer solo.

¿Mucha cantidad o poca?

Comer mucha o poca cantidad en el desayuno es, a menudo, un acto en el que imitamos lo que nos han acostumbrado en nuestra vida que se basa, a su vez, en el estilo de ser de la persona. De manera general, si comemos rápido tendemos a comer más cantidad que si comemos lento, ya que, cuando comemos despacio, damos tiempo a nuestro cerebro a que se dé cuenta de que estamos llenos, por lo que sentiremos sensación de saciedad mucho antes.

¿Lo ideal? A nivel nutricional lo importante es hacer una ingesta considerable de energía y nutrientes durante las primeras horas del día.

¿Siempre lo mismo o variedad?

Las personas que le dan la oportunidad a la variedad  a la hora de elegir el desayuno se caracterizan por ser gente inteligente y profunda que se toma las cosas con seriedad. Con frecuencia se aburren y necesitan energía, por lo que huyen de la rutina. Por el contrario, las costumbres constantes se asocian a personas más metódicas que necesitan ahorrar tiempo, por ello, planifican su desayuno como un hábito.

Cuantos más alimentos distintos consumamos, más variedad de nutrientes estaremos ingiriendo y reduciremos, por tanto, el riesgo de carencias nutricionales.

Tomado de Ser padres.