Ante las crecientes denuncias hechas en contra de la posible venta y consumo de medicamentos adulterados, es importante que los usuarios puedan reconocer cómo descubrir las irregularidades que pueden ser una amenaza para la salud.
Según la Organización Mundial de la Salud, OMS uno de cada 10 medicamentos que se venden en el mundo son falisificados. Pueden contener mezclas de sustancias tóxicas peligrosas o preparaciones ineficaces. En algunos casos, su aspecto es tan similar al producto original que logran engañar a los profesionales sanitarios y a los pacientes.
De acuerdo con los expertos el uso de medicamentos alterados puede tener los siguientes riesgos:











