‘Baby-led Weaning’: Alimentación complementaria para los bebés

El ‘Baby-led Weaning’ traducido como “alimentación complementaria autorregulada” o “alimentación complementaria a demanda”, es un proceso de introducción de la alimentación complementaria guiada por el bebé, con la que el niño adopta la alimentación complementaria con base a sus necesidades y gustos.

Esta técnica es recomendada por pediatras y nutricionistas en todo el mundo ya que permite que sean menos propensos a tener problemas de aceptación de sabores y de texturas con la comida, ofreciendo al bebé alimentos de fácil masticado.

Para la psicóloga Gina Toscano, se trata de un proceso recomendado a partir de los seis meses con el que hay una activación de reconocimiento en el que los niños pueden experimentar, estimularse y que les sirve para tener un sano desarrollo. Aunque hace énfasis en que a pesar de tratarse de un modo de alimentación en cierta medida independiente, siempre se debe tener atención en los pequeños.

BENEFICIOS:

Según Sascha Fitness, una nutricionista, promotora de esta técnica, algunas de las ventajas que brinda son:
Aporta enormes beneficios a la psicomotricidad del bebé.
– Como comen los alimentos por separado aprenden a identificar mejor las características de cada uno.
– Aprenden a comer mejor, más variado.
– El bebé está más integrado en la mesa, se come en familia, todos comen al mismo tiempo.
– El bebé gana independencia y eso ayuda a fomentar la seguridad en si mismo.
– Este método ayuda que ellos se autorregulen, darles la libertad para escoger cuando se les coloca una variedad de alimentos por separado permite que ellos consuman aquellos nutrientes que más necesitan.
– Come hasta sentirse satisfecho.
– Saben masticar mejor, aprenden más rápido y esto evitar futuros ahogos.
– Es un método más natural y respetuoso.
– Es divertido para ellos, porque se divierten haciéndolo, es como un juego.

CUANDO NO LLEVAR A CABO:

Este sistema no debería utilizarse en bebés con historial de intolerancias a alimentos, alergias o si es prematuro. Es cierto que a veces rechazan algunos que les habrían producido intolerancia, pero en el momento en que un niño padece algún tipo de intolerancia, el control debería pasar a manos de los médicos, que decidirán cuándo es el momento idóneo para ofrecer nuevos alimentos.

Lo ideal es ofrecer de inicio los alimentos de una manera más bien asequible y a medida que se vea que están más preparados se les puede ir dando comida más sólida.

Daniela Rincones Julio / EL PILÓN
daniela.rincones@elpilon.com.co