Se acerca la celebración de Año Nuevo, época en la que desadaptados hacen accionan armas de fuego al aire sin medir las consecuencias, no tienen en cuenta que muchos de estos proyectiles ocasionan tragedias. El 23% de los casos de víctimas de balas perdidas registrados durante los últimos siete años ocurrieron entre los meses de diciembre y enero.
El Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos, CERAC, define a una bala perdida como un proyectil por arma de fuego disparada intencionalmente, que ocasiona heridas letales o no letales a una persona que no es el objetivo que tiene el responsable de accionar el arma.
CERAC ha venido monitoreando los casos de balas perdidas en Colombia que se reportan en medios de comunicación, por parte de organizaciones sociales y por las mismas víctimas, a través, por ejemplo, de las redes sociales.





