Estar atentos a las señales fisiológicas internas sobre el hambre y ansiedad que emite el cuerpo humano es lo que define la teoría de ‘alimentación intuitiva’, una regla que consiste en saber conocer e interpretar el organismo en estos temas. Evelyng Tribole y Elyse Resch fueron las primeras en hablar de esta postura pero, ya en Colombia se ha convertido en una práctica que con frecuencia asumen las mujeres acompañadas de profesionales.
Nutricionistas estéticas indican que cada día nacen y son creadas diferentes y rutinarias estrategias que se limitan a encaminar sus funciones al mismo objetivo que, ya con el tiempo, no es tan innovador: perder peso. Dos palabras que pueden aumentar la autoestima de ellas en cuestión de instantes. Lo único complejo, y responsablemente se debe aclarar, es el camino al que consecuentemente va ligado: el sacrificio.
La palabra anteriormente mencionada desencadena un juego peligroso que nace al limitar e impedir darle al cuerpo lo que realmente este está pidiendo; se genera una ansiedad que puede llegar a ser la peor consecuencia del mismo objetivo. “La mejor manera y opción de aprender a comer bien de una forma consiente, satisfactoria y sin peso es no limitando los placeres al saber elegir, pero eligiendo en el momento adecuado, lo que ayudará a comenzar una nueva etapa”, indicó Karen Doncel Riascos, nutricionista dietética.










