¿Y ahora qué viene para los koguis?

Después de la tormenta viene la calma. Así dice el adagio popular, pero en el caso de los indígenas kogui que perdieron a más de una decena de miembros por culpa de una enfermedad respiratoria, no será así.

Aunque el Instituto Nacional de Salud –INS- confirmó que la muerte de adultos y niños registrada en el asentamiento Sinkaka de la etnia kogui fueron causados por influenza asociada a desnutrición.

La opinión pública conoció que una comisión integrada por médicos de la Secretaría de Salud del Cesar y del INS, junto con representantes de las organizaciones indígenas y la EPS Dusakawi, se trasladaron hasta la zona donde se estaban muriendo los indígenas. Encontraron que aparte de padecer una enfermedad respiratoria, también había desnutrición, incluso se percataron que la seguridad alimentaria de estas comunidades que habitan en la Sierra Nevada de Santa Marta es incierta, ni siquiera se observan cultivos de pancoger o cría de animales.

¿Qué están comiendo los indígenas en esos asentamientos que quedan distante 12 o 15 horas de los cascos urbanos como Valledupar, San Juan del Cesar o Santa Marta? ¿Cada cuánto llega un médico a la zona? ¿Qué tipo de ayudas les llevan para aliviar sus males y sus necesidades?

Ahora que ya se sabe que la muerte de estos doce indígenas fue a causa de la influenza, una enfermedad infecciosa, aguda y contagiosa, causada por un virus que ataca a las vías respiratorias y produce fiebre, dolor de cabeza y una sensación de malestar general, debe orientarse la atención de las autoridades de salud en la desnutrición que padecen los miembros de la etnia kogui y revisar lo que pasa también en la wiwa, que queda en el mismo territorio.

Es preocupante que solo la muerte de los indígenas haya hecho reaccionar a las autoridades y a las entidades prestadoras de salud, en este caso Dusakawi y Gonawindua Ette Ennaka, que bien pueden hacer salud preventiva entre esas comunidades.

En la Sierra Nevada, en sus tres jurisdicciones (Cesar, La Guajira y Magdalena) pasa algo con sus etnias indígenas, ya es el momento de prestarle más atención a su salud, que no suceda otra tragedia como esta para tomar cartas en el asunto.

 

Judicial

Hay conmoción en Valledupar por el asesinato del arquitecto Jaime Soto Guerra, de 54 años, reconocido empresario de la construcción en la ciudad

Un cazador murió al caerle una gigantesca roca que se desprendió cuando trataba de sacar un ñeque (agutí centroamericano, animal de monte muy apetecido por su carne) de una cueva, en predios de la finca La Esperanza, ubicada en la vereda La Caldera, corregimiento de Ayacucho, jurisdicción del municipio de la Gloria, sur del Cesar.

Una pista de aterrizaje clandestina utilizada por narcotraficantes para enviar cargamentos de cocaína a la Costa y luego transportarlos en lanchas rápidas por el mar Caribe, fue descubierta por funcionarios de Dijín de la Policía y la DEA (Administración para el Control de Drogas).

Ver más
General

La tecnología hoy es aplicada para ayudar a preservar el río Guatapurí, a través de una aplicación móvil y plataforma web denominada Reforest, herramienta que se puede utilizar para la optimización y el seguimiento de la reforestación dentro de esta cuenca.

El organismo de control realizó una inspección al lugar la cual arrojó “un balance de mucha preocupación”, según advirtió Omar Contreras Socarrás.

Ante las fuertes críticas que surgieron por la discusión que ocurrió en una sastrería de Valledupar, en la que un extrabajador del fallecido cantante junto a su esposa, sostienen una pelea con Dayana Jaimes

Ver más
Deportes

Aquel escenario que un día fue guarida de drogadictos y delincuentes pasó a ser espacios de recreación y deporte. La cancha ‘Guzmán Quintero Torres’ del barrio Los Fundadores se convirtió en una alternativa en el rescate de algunos jóvenes consumidores de alucinógenos

Ayer cerró con broche de oro al ser la más veloz en la prueba de los 100 metros. El lunes se había colgado la medalla de plata en los 500 metros.

La patinadora vallenata fue la más rápida gracias a los 26 segundos con 25 centésimas que empleó en los 300 metros contrarreloj individual.

Ver más