El acueducto planteado y diseñado para el abastecimiento de agua potable para cuatro corrimientos de Valledupar y uno de El Paso, El Vallito, aún no ve la luz al final del túnel. Su construcción ha sido lenta, según lo que han manifestado habitantes de estos corregimientos que incluso califican la obra como un elefante blanco, que además ha deteriorado parte del ecosistema.
El 11 de septiembre de 2013 inició la novela que parece no tener fin para los habitantes de Caracolí, Los Venados, El Perro, Guaymaral y El Vallito con la firma del contrato del acueducto para el abastecimiento de agua potable de estos corregimientos de Valledupar y El Paso.
Ocho meses contados a partir de la firma del contrato, tenía el contratista AGM Desarrollo S.A.S y Vera, organización que representa legalmente Gabriel Elías Hilsaca Acosta, según lo evidencia la página web www.contratos.gov.co, pero hasta el momento la obra no ha llegado a su fin. Han pasado 14 meses después del plazo inicial y aun no se concluye la obra que solucionaría el problema de agua potable en estos corregimientos.











